—Yo trabajaba para un tipo antes de llegar aquí —dijo Dinky—. Se llamaba Señor Sharpton. Solía decirme que “nunca” es la palabra que Dios escucha cuando necesita reír con ganas.
![]() |
Sinopsis:
La Ciudad De Los Infrahombres. Escribí esta novela hace unos nueve años, en 2011 más o menos. Es la primera que considero "fumable", las anteriores eran endebles, no se sostenían solas. Pero esta, a mi parecer, sí. Es, sobretodo, un divertimento, no se pretende profundidad filosófica ni espiritual, es sólo eso: el divertimento de un amante de los zombis y del pulp, con verniana prosa a veces y siempre enrevesada me temo. Me gusta llamarla mediocre y gloriosa... a un tiempo, sí. Quien se acerque a ella la encontrará plagada de guiños, sangre y escenas que aun partiendo de prefijados esquemas pretenden sorprender; y espero se divierta, por Crom, lector poco probable.
Un viaje plagado de acción, muerte, y todo tipo de situaciones que no dejarán indiferente a ningún amante del género Z.
Siempre me han gustado las películas de zombies. Aún recuerdo el terror que pasé de pequeña cuando vi por primera vez en la tele “La noche de los muertos vivientes” (1968) de George A. Romero. Creo que tuve pesadillas durante una buena temporada. Luego la cosa se fue apaciguando y los no muertos se convirtieron en monstruos habituales de mi imaginario particular. Los había lentos y torpones como los de Romero o los de la serie “The walking dead”; y los había rápidos y letales como los de “28 días después” o “Tren a Busan”. Y estos últimos volvían a dar miedo, mucho miedo. Porque… ¿quién no ha fantaseado alguna vez con la idea de un apocalipsis zombie? Yo lo hago muchas veces, y sobre todo ahora, en tiempos de pandemia en los que una ya no sabe qué esperar. Y la gran pregunta es: ¿sería capaz de sobrevivir a algo semejante? Antes lo veía factible, cuando era más joven y los monstruos eran estúpidos y se arrastraban por el mundo a velocidad de tortuga. Pero ahora me voy haciendo mayor, ya no estoy tan ágil y los nuevos revividos corren demasiado. Por lo tanto, la respuesta es sencilla: muerte segura jajajaja… y más que nada porque en todas estas ocasiones tendemos a comportarnos de forma bastante estúpida (Un buen ejemplo es esa maravilla de miniserie titulada “Dead Set”)
Supongo que por este motivo me resultó tan divertido leer hace unos años: “Zombi: Guía de supervivencia: Protección completa contra los muertos vivientes” de Max Brooks. Muy útil para cualquier ocasión (invasiones, pandemias, apocalipsis varios…). Después me animé con "Guerra Mundial Z" y ahí se quedó toda mi literatura Z hasta hoy...
¡Sorprendente! Aún estoy con los ojos como platos tras leer esta fantástica novela de Francisco Muñoz Rico. Y creo que es el mejor piropo que podría echarle (además de flores, muchas flores).
Todo comienza de una forma más o menos normal, como en cualquier historia de zombies: los muertos vivientes asolan el planeta y solo unos pocos desgraciados han logrado sobrevivir. Estamos en España. Los protagonistas no se llaman Rick, Jim, Scarlett, Don o Tammy. Todo es mucho más castizo: Santi, Jose Mari, Silvia, Jorge Romero o “Romerillo” para los amigos (casualidad), Carlos, Laurita… Un gran elenco que gira en torno a tres grandes personajes centrales que van vertebrando la trama: el peregrino, el cazador y el viejo del poncho. Cada uno de ellos con un papel bien determinante en el devenir de los acontecimientos.
Se podría decir que ahí terminan todas las similitudes con otras obras del género (por lo menos las que yo conozco). Los zombies de “La ciudad de los infrahombres” evolucionan de la mano de cierto demiurgo hacia un estado de existencia que en nada se parece a la obsesiva sed de carne de sus estadios iniciales. Pero no solo los muertos sufren profundas transformaciones a lo largo del tiempo, también cambian los humanos supervivientes (algunos no para mejor precisamente), llegando a convertirse algunos de ellos en terribles y sanguinarios seres zombifagos ansiosos de vida capaces de hacer frente y devorar a criaturas tan antiguas y poderosas como el mismísimo Guuhr´nlah y su familia de vampiros espaciales.
Si eres amante del género Z esta es una muy buena opción de lectura. Divertida, irreverente, amena, original, plagada de homenajes y referencias de todo tipo y con un final inesperado y sorprendente que te dejará un magnífico sabor de boca.
“El mundo seguía girando, como los ojos de una loca que miran afuera ahora y adentro después, al día y a la noche, sol y luna, techo y almohada, en larga noche de insomnio en el siquiátrico del cosmos”.
¡A su pies, señor Muñoz!
Autor de las novelas como son: “La ciudad de los infrahombres”, “El zombi”, “Aquí hay monstruos” y “Juego de sueños” (todas ellas disponibles en Amazon). Podéis seguirlo en su cuenta de Instagram: @franky_le_marchant
La aventura comienza de la siguiente forma:
—Si he sobrevivido hasta hoy, nada me impedirá llegar vivo a mañana.
Repitió su mantra particular mientras veía cómo se le acercaba Joselu Cuevas, el carnicero, pisando indolentemente los charcos que aun quedaban de la lluvia de la noche anterior.
Aunque no se podía decir así a la ligera que eso fuera el bueno de Joselu. Su carnicero de barrio solía llamarle Sebitas, no Seba, ni Sebastián, y es que se conocían desde que se abrió la carnicería y Seba iba de la mano de su abuela (la lela) a comprar filetillos de pechuga de pollo (de pollito) para empanar. “Cómo te gusta el pollo, pirata”. Ahora la rueda había girado y la babeante boca de Joselu, el carnicero, el podrido, le decía una muy otra cosa: “ahora tú eres el pollo”.
—Si he sobrevivido hasta hoy.
Preparó la palanca en posición de bateo, agarrando con firmeza el mango de cuero encintado (con la correa de un bolso de su difunta madre). Ya lo había hecho antes, sabía cómo hacerlo y lo iba a hacer. Estaba preparado para batear.
—Nada me impedirá.
La pelota, es decir, la pelotaza que penduleaba del cuello del carnicero, se dirigía hacia su objetivo, al parecer, de forma inexorable. El bateador se tensó, pero esperó un segundo, no debía precipitarse.
—Llegar vivo a mañana.
Sinopsis:
Los sucesos sobrenaturales han aumentado en los últimos tiempos y Amadís de la Vega, un cazademonios al servicio del clero que usa unas innovadoras armas de fuego, quiere saber qué o quién hay detrás.
A su vez, Lithbel, una joven e irreverente bruja que está siendo consumida por su propia magia, decide ir en busca del tal Amadís de la Vega.
Y, mientras tanto, poco a poco, las puertas de un tenebroso mundo infernal ya han comenzado a abrirse…
Arriésgate a sumergirte entre las páginas de esta fantasía oscura ambientada en la Península Ibérica de finales del siglo XV.
RegNigrorvM Libro I: Exordio. La Bruja en busca del Cazademonios, es la primera novela de este universo. En ella encontrarás aventuras, hechicería, acción, monstruos, investigación, mitos, leyendas, misterios, vidas pasadas… y todo ello a través de capítulos alternados entre unos personajes y otros, dando pie a un ritmo trepidante.
Corto, muy corto. Creo que he batido mi propio récord de lectura. Doscientas ochenta y seis páginas que se me han ido en un santiamén (y eso que últimamente apenas saco tiempo para leer). ¿Qué puedo decir de este relato? Ameno, divertido, lleno de acción, aventuras y mucha, mucha magia.
No sé si os pasa a vosotros, pero yo soy muy dada a imaginar la trama de las novelas como si estuviera viendo una película, y con La Bruja en busca del Cazademonios me ha resultado especialmente sencillo. Las imágenes se sucedían con pasmosa claridad en mi mente: sorginak haciendo aquelarres como si de una película de Alex de la Iglesia se tratara; cazadores de monstruos al más puro estilo Geralt de Rivia; un mundo oscuro y retorcido plagado de artefactos poderosos y seguidores del mal en el que el mismísimo Solomon Kane habría estado en su salsa; una cabeza parlante y un ser deforme de múltiples narices (que soy incapaz de imaginar) que me recordaba en cierta forma a la estrafalaria corte que acompañaba al demonio en Moscú en El Maestro y Margarita de Mijaíl Bulgákov…
Pero, ¿sabéis cuál es la escena que me atrapó realmente? No pude evitarlo, jajajaj… Fue visualizar a tres jóvenes mandrágoras recién nacidas correteando por la ciudad en busca de información para la bruja Lithbel... y enamorarme de inmediato de este fantástico relato con el que espero no tener que esperar demasiado para conocer el desenlace.
Mención especial también para la cuidada maquetación del libro, obra de los propios autores. Se nota el mimo y el cariño invertido en todos y cada uno de los componentes que conforman la publicación (la imagen de la portada, los tipos de letra utilizados, los espacios, las imágenes…). Un gran trabajo que es de agradecer y en el que muy pocas editoriales tradicionales se tomarían la molestia de invertir recursos, sobre todo si se trata de autores noveles. Un gran trabajo de auto publicación, sin duda. Mi más sincera enhorabuena.
Podéis seguir sus publicaciones en la siguiente web: https://attannur.com/
En Instagram: @attannur
Sinopsis:
El fabricante de ataúdes se inscribe dentro del relato clásico de fantasmas del siglo XIX, aunque Alexander Pushkin de hecho persigue algunos símbolos que trascienden el estrecho margen del género. El relato nos presenta a un prosaico fabricante de ataúdes que se siente ofendido en su orgullo durante una celebración. Alguien, tal vez estimulado por el alcohol y la camaradería, realiza una propuesta desafortunada: que cada uno de los tertulianos brinde por sus clientes. Este oscuro fabricante de ataúdes de Alexander Pushkin decide llevar esa propuesta hacia lo inconcebible, convocando a sus lúgubres clientes a una reunión privada en su propia casa.
Pushkin es un gran fabulador. Uno de mis cuentistas preferidos. En pocas páginas logra sumergirte con maestría en la realidad de la Rusia de su época, a la que por lo visto gustaba criticar discretamente tras el velo de la duda que destilan algunas de sus obras: ¿sueño o realidad?
Autor de las novelas como son: “La ciudad de los infrahombres”, “El zombi”, “Aquí hay monstruos” y “Juego de sueños” (todas ellas disponibles en Amazon); también se atreve con los versos, con los que trabaja de forma rápida, siempre con un estilo transgresor y una temática característica que le hace inconfundible. Aquí os dejo un par de ejemplos para que juzguéis vosotros mismos. Podéis seguirle en su cuenta de Instagram: @franky_le_marchant
De un sueño que tuve
Los que salieron de esta habitación
Ay, los que salieron
Dejaron de creer en Dios
Ahora vagan fantasmales por la Tierra
Creedme, creedme, no habrá redención
No salgáis, os lo ruego
De esta habitación.
Recordad a esa, la perdida
Que ya en la puerta
Señaló detrás de donde nosotros permanecíamos inmóviles
Ay, nos quería engañar
Se arrepintió en el último momento
Y quiso que girásemos los cuellos
Para ver, mentirosa, monstruos en la chimenea, decía
Pero nadie miró allá donde su fe no le indicaba
Amén, la echamos a la calle
Y ahora vaga sin alma
No miréis, amigos, a la chimenea
Aunque crepite apagada
Somos los últimos creyentes
Se nos pone a prueba, se nos prepara
Se nos ha concedido el don
Que ha sido negado a los demás
Sólo una cosa debemos hacer
No mirar, y si miramos: negar.
De los que no salgan de esta habitación
De ellos será el Reino
Por ahora permanecemos, encerrados, libres
El mundo de afuera está condenado
No miréis por las ventanas
No calléis vuestra oración
Y sobretodo:
No salgáis de esta habitación.
Hermanos, hermanas
Entra el sol por la rendija
Nos lo ha enviado Dios
Hermano, parte la migaja
Hermana reparte las moléculas de vino
Hoy celebramos Eucaristía
Ya no queda mucho
Negad los golpes en la puerta
Apretad el Libro contra vuestros corazones
Hermano, de rodillas
Hermana, genuflexión
No miréis allí donde nuestra fe no os lo demanda
Aunque crepite
Aunque suene la madera
Ay, la prueba de la puerta
Como si se resquebrajara
No miréis, amigos
Ahora ya ni siquiera dentro de la habitación.
Volved la mirada adentro.
Él nos espera.
Este segundo ejemplo surgió de una forma ciertamente curiosa y totalmente improvisada. Hace unos días, @franky_le_marchant estaba de celebración en su cuenta y nos propuso un juego: nosotros le dábamos una palabra y él escribía con ellas un soneto. Yo elegí "titilar" (me gusta tanto mirar a las estrellas que no me pude resistir) y le deseé suerte en el reto, que era francamente complicado. La composición le quedó magnífica, pero no se dio cuenta y sustituyó mi "titilar" por la "suerte" que acompañaba mi proposición. Y como a Franky galantería no le falta, se curró rápidamente unos versos para subsanar ese olvido.
"Los caminos pertenecen a aquellos que son capaces de transitarlos. Y el mundo, a quienes son capaces de doblegarlo."
Eläy Bradver, bruja y guerrera errante.
Su autor J.J. Poderoso posee una cuenta en Instagram @dadosymazmorras en la que publica a diario microrrelatos propios, ambientados en este mundo llamado Shandala y que pronto recopilará en algún libro.
También podéis seguirle en su blog: https://dadosymazmorras.wordpress.com/
En YouTube: https://www.youtube.com/channel/UCt11xQr0swTEHMw7VFxUUWw
En Facebook: https://www.facebook.com/dadosymazmorras
Sinopsis:
«Y aunque mi increíble empresa lograra terminar de modo satisfactorio, no crea que habremos escapado por tanto de nuestro terrible final, pues no es posible huir de aquello que no puede ser evitado». Esas fueron las últimas palabras que John D. Lindgren leyó del puño y letra de su mentor, el profesor Kleinman.
En Salem (Massachusetts), durante 1921, aún con un espléndido futuro académico por delante, el profesor guillotinaría su destino tras recibir una inesperada carta anónima. La misiva incluía una oferta que no podría rechazar, pues hundía sus garras en el más flaco de sus puntos débiles: la curiosidad. En torno a ambos personajes se va gestando una historia de horror sobrenatural llena de giros sorprendentes donde la ilusión se torna en angustia; la curiosidad, en miedo; el conocimiento, en locura.
Francisco Javier Olmedo ofrece al lector la posibilidad de seguir los pasos del profesor y su alumno más privilegiado con una novela que cuida la ambientación y el rigor histórico. En torno a las cartas de Kleinman, se estructura una trama llena de sobresaltos y de preguntas que encontrarán respuestas tan inesperadas como espeluznantes.
Estamos sin duda ante una novela sorprendente por lo inusual de su temática en las letras españolas. No es fácil encontrar escritores de Horror Cósmico en estos tiempos en los que vampiros y zombis acaparan las escasas estanterías de las librerías destinadas al género de terror. Yo personalmente, hacía mucho tiempo que no leía nada ni remotamente conectado de alguna manera a los Mitos de Cthulhu. Creo que lo último fue el año pasado, una relectura de "La Ciudadela del miedo" de Francis Stevens. Este libro de Olmedo (de cuidada maquetación y diseño, obra del propio autor) bebe directamente de las fuentes del horror sobrenatural. Todo en él os resultará familiar si sois asiduos lectores de Lovecraft y compañía: el vocabulario, la ambientación, los lugares insanos, la locura, la Universidad de Miskatonic, los personajes atormentados por dioses primigenios de innombrable procedencia... Un relato expuesto con claridad y soltura; en un estilo epistolar que agiliza los saltos en el tiempo y en el espacio que jalonan la historia. Una muy buena opción para pasar un rato entretenido. Sólo puedo ponerle una pega: se me hizo corto.
Podéis seguir la cuenta del autor en Instagram: @olmedo.horror.books
Y también en su blog: https://olmedohorrorbooks.blog/