Cuentan
que cuentan que había
una vez una princesa
que vivía en un estante
de una vieja biblioteca.
Su casa
era un cuento de hadas,
que casi nadie leía,
estaba entre un diccionario
y un libro de poesías.
Solamente
algunos chicos
acariciaban sus páginas
y visitaban a veces
su palacio de palabras.
Desde
la torre más alta,
suspiraba la princesa.
Lágrimas de tinta negra
deletreaban su tristeza.
Es que
ella estaba aburrida
de vivir la misma historia
que de tanto repetir
se sabía de memoria:
una bruja la hechizaba
por envidiar su belleza
y el príncipe la salvaba
para casarse con ella.
Cuentan
que cuentan que un día,
justo en el último estante,
alguien encontró otro libro
que no había visto antes.
Al
abrir con suavidad,
sus hojas amarillentas
salió un capitán pirata
que estaba en esa novela.
Asomada
entre las páginas
la princesa lo miraba.
Él dibujó una sonrisa
sólo para saludarla.
Y
tarareó la canción
que el mar le canta a la luna
y le regaló un collar
hecho de algas y espuma.
Sentado
sobre un renglón,
el pirata, cada noche,
la esperaba en una esquina
del capítulo catorce.
Y la
princesa subía
una escalera de sílabas
para encontrar al pirata
en la última repisa.
Así se
quedaban juntos
hasta que salía el sol,
oyendo el murmullo tibio
del mar en un caracol.
Cuentan
que cuentan que en mayo
los dos se fueron un día
y dejaron en sus libros
varias páginas vacías.
Los
personajes del libro
ofendidos protestaban:
“Las princesas de los cuentos
no se van con los piratas”.
Pero
ellos ya estaban lejos,
muy lejos, en alta mar
y escribían otra historia
conjugando el verbo amar.
El
pirata y la princesa
aferrada al brazo de él
navegan por siete mares
en un barco de papel.
Liliana
Cinetto. "20 poesías de amor y un cuento desesperado"
Me
gustaron estos versos de Rosalía de Castro. Aparecieron en una publicación
de Facebook y, como no los conocía, me puse a indagar. Se trata de un fragmento
del poema titulado "Estaciones".
Hacía mucho tiempo que no leía a la buena de Rosalía. De vez en cuando las
redes tienen su lado positivo. ¿Qué os parece? ¿Os suelen motivar a releer
autores que ya casi teníais olvidados? 😊
Aquí os dejo el poema completo.
Estaciones
Rosalía de Castro
Adivínase
el dulce y perfumado
calor primaveral;
los gérmenes se agitan en la tierra
con inquietud en su amoroso afán,
y cruzan por los aires, silenciosos,
átomos que se besan al pasar.
Hierve la sangre juvenil; se exalta
lleno de aliento el corazón, y audaz
el loco pensamiento sueña y cree
que el hombre es, cual los dioses, inmortal.
No importa que los sueños sean mentira,
ya que al cabo es verdad
que es venturoso el que soñando muere,
infeliz el que vive sin soñar.
¡Pero qué aprisa en este mundo triste
todas las cosas van!
¡Que las domina el vértigo creyérase!…
la que ayer fue capullo, es rosa ya,
y pronto agostará rosas y plantas
el calor estival.
Candente está la atmósfera;
explora el zorro la desierta vía:
insalubre se torna
del limpio arroyo el agua cristalina,
el pino aguarda inmóvil
los besos inconstantes de la brisa.
Imponente silencio
agobia la campiña;
sólo el zumbido del insecto se oye
en las extensas y húmedas umbrías;
monótono y constante
como el sordo estertor de la agonía.
Bien pudiera llamarse, en el estío,
la hora del mediodía,
noche en que al hombre de luchar cansado
más que nunca le irritan,
de la materia la imponente fuerza
y del alma las ansias infinitas.
Volved, ¡oh, noches de invierno frío,
nuestras viejas amantes de otros días!
Tornad con vuestros hielos y crudezas
a refrescar la sangre enardecida
por el estío insoportable y triste…
¡Triste!… ¡Lleno de pámpanos y espigas!
Frío y calor, otoño o primavera,
¿dónde…, dónde se encuentra la alegría?
Hermosas son las estaciones todas
para el mortal que en sí guarda la dicha;
mas para el alma desolada y huérfana,
no hay estación risueña ni propicia.