martes 23 de octubre de 2007

Incantations


El primer recuerdo que tengo de este disco se ha de remontar hacia el año 1991 o así puesto que, cincunstancias aparte, tuve el placer de disfrutar de su famoso excerpt de la parte 4 en un recopilatorio de ése mismo año llamado Elements. Recuerdo estar jugando al Monkey Island 1 en un triste 386 a la vez que escuchaba los maravillosos ritmos que me sumergían en un mundo exótico y meláncólico, para nada en la onda de la obra de Lucasfilm games, pero cuya relación se quedaría grabada a fuego en mi mente. Al fin y al cabo yo tenía seis años, y aquella música podía significar cualquier cosa para una mente fantasiosa como la mía y como la de cualquier chiquillo de ésa edad.
Recientemente he ido adquiriendo aquí y allá varios de los discos del tito Mike en una edición HDCD que salio a la venta a comienzos del milenio y éste es uno de ellos.
Todos ellos incluyen una reseña de un tal Dave Laing, músico y crítico al parecer. En éste caso comenta un par de detalles interesantes del incantations:
-El texto de la parte 2 es un viejo poema "Hiawatha" del siglo 19 del escritor Henry Wadsworth Longfellow
y el de la parte 4, mucho más escueto y melodioso, es más antiguo si cabe, del siglo 17, de un tal Ben Johnson llamado "Ode to Cynthia".
-Antes de empezar con el disco Mike realizó un curso de exegesis y auto-asertividad (consultar la wikipedia para dudas) con el fin de superar su timidez. Según sus palabras esto significó un renacer para él, y no dudó ya a la hora de realizar entrevistas sobre el disco y hacer promoción de él durante su gira europea. También se animó el chiquillo a aprender a pilotar, lo cual, mira tú por donde, nos serviría años después como semilla de su famosa Five Miles Out. Sobre esto, he de decir que no sé que pensar: por un lado siempre he pensado que Mike es más chulo que un ocho (normal siendo un genio como es), y no precismente sólo desde el año 78, fecha del disco y tal. Por los videos que he visto anteriores a esa época (videoclips y making of del Ommadawn -otro disco suyo del 75- por ejemplo), esa actitud ya era bastante patente pero se notaba que a la vez mantenía las distancias con la gente, como si no supisese exactamente cómo actuar. Quizá su vida haya estado demasiado dedicada a la música (recordemos que dejó los estudios) y no sepa entender a los seres humanos. En cualquier caso, esas dos constantes las sigo notando hoy día, disimuladas quizá por la experiencia que da la edad, eso sí. No veo, entonces en qué medida le pudo influir el curso ese de marras, en fin.
Hablando del disco en sí:
Incantations es, de hecho, uno de sus discos que más me gustan. Para mí es, como digo, el principio del fin de sus grandes obras sinfónicas en las que los instrumentos suenan artesanales junto con las cuatro partes instrumentales de su siguiente album Platinum.
Desde luego es un album mágico por muchas razones. Tiene una mística y un exotismo muy marcados en todo momento, como remitiéndonos a un lugar más allá de lo terrenal. El album es muy etéreo y relajante en general y los cánticos, a pesar de que ahora sé su origen, siempre me han parecido como una especie de mantras.
Las partes 1 y 2 son las más relajandas en general con su melodía hipnótica sólo perturbada por coros de vez en cuando y el poema cantado por Maddy Prior al final. Como anécdota el principio de la parte 1 es idéntico al de la parte 2 sólo que éste se encuentra invertido. Si tienen algún programilla que les permita invertir el sentido de la música se sorprenderán a buen seguro.
La parte 3 es la más movida. Comienza con ritmo exultante para luego finalizar con el acompañamiento de la potente guitarra del Mike más rockero. De todas formas es la parte más flojita para mi.
La parte 4 y última es la más hermosa en mi opinión. El principio es magistral. Los eternos timbales del disco tienen aquí un largo protagonismo y la forma que tienen de resonar es fantástica. La guitarra se solapa de forma magnífica hasta llegar a una especie de solo que es de lo mejorcito por intensidad y sentimentalismo. Luego lleva la parte que suelen extraer para los singles. Magistral. La Ode to Cinthia como es conocida la pieza es una de las obras maestras del genio de Reading sin duda. Preciosa e inolvidable. Una pieza que nos hace soñar con otros mundos. En mi caso mundos caribeños de aguas tranquilas con las estrellas refulgiendo en la oscuridad de la noche. Es lo que tiene el mundo de la asociación, amigos.
Red One